Muñoz lamentó que el Ministerio de Salud esté aprovechando las evidentes necesidades existentes en materia sanitaria en la región, como la falta de farmacias que presten un servicio más expedito y con un horario de atención más amplio a la población, para emprender una línea de acción que apunta claramente a asfixiar la salud pública por la vía de ir ingresando competencia al interior de los recintos.