Explicó que la finalidad es realizar todos los meses un monitoreo bacteriológico completo de las aguas que son utilizadas para el baño de las personas y una fiscalización a las instalaciones de los recintos que se encuentran al interior de cada hotel. La normativa comenzó en el mes de enero y finaliza en el mes de diciembre. Durante los meses de abril a septiembre que es cuando la temporada de turismo decae en la provincia solamente se tendrá un control en la piscina del sector Llanuras de Diana.