Las normas legales en vigencia obligan a quienes solicitan licencia de conducir y poder ponerse así detrás del volante de algún vehículo motorizado, que declaren si están afectados por alguna enfermedad que pudiera afectar la capacidad del conductor mientras se desplaza a bordo de un móvil.
Una de esas enfermedades podría ser la diabetes. Otra, la hipertensión, y también, alguna que afecte el sistema circulatorio, cuyos efectos son los infartos o los llamados accidentes cerebro vasculares, cuy sorpresiva aparición ha causado numerosos accidentes de tránsito en calles, avenidas y carreteras de la región y del país.
Sin embargo, de acuerdo con lo señalado por el director del Tránsito de Punta Arenas, Sergio Oyarzo, esa obligación legal no se cumple, en la mayoría de los casos, porque los solicitantes de licencias para conducir no las declaran, guardando silencio por temor a un eventual rechazo o restricción en los plazos y categoría de la licencia solicitada.
Pero, los médicos de la Dirección del Tránsito pueden detectar algunas patologías y exigir la presentación de certificados de sus colegas tratantes o del especialista que pudiera estar atendiendo al solicitante y si esos documentos lo establecen, es decir, si acreditan un estado de salud satisfactorio o patologías bajo control, con estricto cumplimiento de las prescripciones médicas de los medicamentos, esa licencia se otorga, siempre y cuando se cumpla con las demás exigencias para obtenerla.
Es más, explicó el ingeniero Oyarzo, si algún solicitante es rechazado por razones médicas, de acuerdo con las normas legales en vigencia, emanadas de los ministerio de Transportes y Telecomunicaciones y de Justicia, referidas a la Ley y reglamentos de Tránsito, el afectado puede dirigirse al Servicio Médico Legal de Magallanes, en el caso de nuestra región, y solicitar ser sometido a un nuevo examen por parte de los profesionales del SML.
Si en ese examen resulta, finalmente, aprobado, eso lo habilita de inmediato para solicitar licencia para conducir, ya que el certificado del Servicio Médico Legal prevalece sobre el anterior.
Según lo señalado, en forma estrictamente reservada para no tener problemas ni creárselos a Jorge Chacana Navarro, conductor de un radiotaxi que se volcó en pleno centro de Punta Arenas como efecto, en principio, de una “descompensación” de una diabetes bajo control, ese problema de salud no figura en la declaración obligatoria que se solicita para acceder a una licencia tipo A 1 Profesional. Sin embargo, se explicó, la enfermedad pudo haberse declarado después del trámite o no haber sido detectado por Chacana, amparado en que sólo tiene 46 años, es decir, es un adulto joven que no debiera tener problemas de salud.
También se teme que el exceso de trabajo; tensión laboral y la falta de sueño pudieron haber contribuido a la situación que enfrentó en el volcamiento de su radiotaxi y que, pocas horas después del accidente, obligó a internarlo en el Hospital Clínico ya que habría sufrido un traumatismo encéfalo craneano cerrado.