Así lo confirma el jefe de esta unidad, José Ignacio Iñiguez (en la fotografía), quien advierte que la demanda asistencial continúa siendo muy grande, “sobre todo para una unidad como ésta, con la cantidad de personal que dispone; y una ciudad como Punta Arenas, con el número de habitantes que tiene, por eso que esta es una cifra muy alta”.
Siguen predominando los pacientes de categorización leve, lo que provoca un atochamiento innecesario en la atención. Por eso la gente que consulta por cosas menores debe esperar hasta dos, tres y más horas que la atiendan en la asistencia pública. “Siendo que perfectamente estas patologías pueden ser vistas a nivel de atención primaria, y en muchas ocasiones ni quisiera ameritan una consulta”, señaló Iñiguez. Pone como ejemplo un dolor de garanta, que se pasa solo o con ayuda con un dipirona o paracetamol, “sin embargo la gente insiste en acudir a la Urgencia, a cualquiera hora del día y de la noche, por situaciones que muchas veces nos parecen hasta inverosímiles”.