Sin embargo, a mediados de julio y ad portas del juicio que los enfrentaría en tribunales, Mimica le pidió a Karelovic un gesto para la reconciliación.
La cita se inició faltando 25 minutos para las 14 horas. Ambos protagonistas llegaron juntos hasta el Hotel Los Navegantes.
“El ingreso al establecimiento fue entre sonrisas y saludos al resto de comensales. El garzón les ofreció la carta e incluso el menú del día, que consistía en ceviche de congrio, lasaña y mousse de vainilla. Pero Mimica prefirió congrio a la plancha con ensalada y una copa de vino blanco; Karelovic pidió un lomo de vacuno cocido a tres cuartos y una bebida light”, dijo en la ocasión diario El Pingüino.
A esa altura del hotel bromeaba con el estar atentos a intervenir en caso de que la jornada terminara cuán sesión de concejo. Sin embargo, ya en la previa al almuerzo ambos habían optado por poner punto final a sus diferencias. “Es mejor que el tema quede hasta aquí”, señaló el alcalde. “Pero, ¿y el juicio, qué va a pasar con el juicio?” preguntó Karelovic. “Ya veremos cómo lo solucionamos, yo me preocupo de eso…”, fue la respuesta de Mimica.
Una sonrisa, el salud y el almuerzo. La cita se extendería alrededor de una hora.