La situación se habría prolongado hasta el lunes 24 en la noche, con las consiguientes dificultades para la labor de los funcionarios en la atención de los pacientes, y funcionamiento normal del hospital. Sin embargo, su directora, Dra. María Cristina Díaz Muñoz, afirmó que al mediodía del mismo lunes 24, la situación se había normalizado, y que la causa se debió a una rotura de matriz. Asimismo, indicó que la falta de agua provocó algunos retrasos en el desarrollo del quehacer intrahospitalario, “pero nada que afectara a los pacientes”, dijo, bajándole el perfil a un hecho que, de haberse prolongado por más tiempo, habría podido provocar graves trastornos en la atención de los pacientes, en un área tan sensible como la salud.