Una falla eléctrica habría desencadenado en un incendio que destruyó en un 80% un inmueble y un negocio, los que se encontraban envueltas en humo, por lo que los voluntarios ingresaron con el afán de controlar la situación.
Minutos más tarde, cuando los voluntarios se encontraban en plena faena, el fuego logro desarrollarse consumiendo la totalidad del negocio y gran parte de la vivienda.
La vivienda, de propiedad de Ana Valderas Ojeda, contaba con seguro, por lo que la estructura puede ser recuperada, mientras que el negocio “Jorgito” era arrendado a Alejandra Sánchez y no contaba con seguro por lo que las pérdidas son totales.