Este evento se produce cuando la Luna se encuentra a no más de un 10% de su punto más cercano a nuestro planeta en el recorrido de su órbita (el perigeo). Esto se da debido a que la órbita lunar es elíptica y su centro no corresponde con el centro de la Tierra. En dichos casos, se la suele apreciar más grande y más brillante de lo normal.
Este fenómeno sucede con una frecuencia relativa, cada 15, 16, 17 ó 18 años; la próxima Superluna se dará en el 2028 ó 2029. Esto fue perceptible también el 19 de marzo pasado, pero la Luna estuvo a sólo una hora del perigeo y no se pudo apreciar con claridad.