Incluso uno de los jueces, Luis Álvarez, fue del parecer de condenarlo a 10 años de cárcel.
El fiscal jefe de Punta Arenas, Felipe Aguirre, se manifestó satisfecho con la resolución del máximo tribunal de justicia del país, ya que a diferencia de lo que planteaba la defensa “nunca se infringieron las garantías del imputado”.