Por su parte, en Magallanes, el obispo de Punta Arenas, Bernardo Bastres Florence -quien arribó ayer a la ciudad-, señaló que “tenemos que asumir que dentro de nuestras filas hay gente que ha hecho el mal y, por lo tanto, tenemos que pedir perdón, si queremos que la gente vuelva a confiar en nosotros y la Iglesia vuelva a tener la credibilidad que ha tenido durante tantos años”.
Asimismo, recordó que ya habían pedido perdón el año pasado, por estos mismos hechos. “(…) Cuando concluimos el peregrinaje a la Virgen del Carmen, en Maipú, hicimos un signo al inicio de la Eucaristía, donde pedimos perdón y nos pusimos de rodillas. Pero nos pareció que era importante que en esta declaración volviéramos a reiterarlo a aquellos que han sufrido estos horrendos crímenes, porque es sanador también”, dijo.