Ya
están inscritas más candidaturas presidenciales que se disputarán la
llegada a la Moneda en las elecciones del mes de noviembre, y muy
probablemente, también diciembre.
Las campañas presidenciales traen consigo muchas cosas: debates, franjas, brigadas
en las calles, campaña en redes sociales, despliegues de partidarios y
adherentes, etc. Y hay una “tradición” campañera que siempre se da entre
los presidenciables, que es la sesión de fotos entre el candidato o la
candidata, y las y los candidatos al parlamento del sector que lo
apoyan.
En
esto, siempre surgen tensiones, no necesariamente hay tan “buenas
migas” del o la candidata con todas las candidaturas al parlamento de su
lista, por lo que siempre en estas cosas surge uno que otro
“entretelón”.
Una
cosa curiosa qué pasó dentro de esas sesiones de la última semana, fue
la foto del candidato Sebastián Sichel junto a Iván Moreira. ¿Porqué?
Bueno, como todos saben, el candidato de la derecha fue militante de la
DC, fue candidato a Presidente Nacional de la Juventud DC, candidato a
Diputado por la DC y se formó en las escuelas de formación donde uno de
los pilares fundamentales es la defensa de la democracia y los derechos
humanos. Sin embargo, y por los votos, este candidato
no tuvo empacho en fotografiarse sonriente con un defensor acérrimo de
la dictadura de Pinochet, quien durante toda su carrera política ha
hecho apologías de la dictadura.
¿Qué
lo impactante? Que bueno, algunos están dispuestos a hacer todo por los
votos, aunque hayan conocido y se hayan formado de primera fuente con
el relato de perseguidos por la dictadura, si por los votos se trata,
parece que le da lo mismo.
¿Todo
por los votos? La política, la democracia y la vida no pueden operar
así, hay cuestiones más relevantes que votos más votos menos. Bueno, eso
para mucho, para el candidato de la derecha, al parecer no.