Incluso doce de ellos adscribieron a la Validación de Estudios del Ministerio de Educación, aprobaron con excelencia y ya piensan en sacar una carrera profesional. La tarea habría sido imposible sin el compromiso social de la empresa Constructora Belfi S.A. que contrató a una profesora, la vocación de la docente, el apoyo del sindicato y el tiempo que destinaron distintos profesionales para apoyar las difíciles jornadas de matemática, en una sala perdida en la lejanía insular de Isla Riesco (más antecedentes en suplemento Finde).