El director del establecimiento, Francisco Meneses, pudo constatar posteriormente la rotura de vidrios, algunas puertas que al parecer fueron perforadas a patadas y que se destruyeron computadores arrojándolos al suelo. El vandalismo de los antisociales estaría avalado por el hecho de que no se habrían robado nada, quedando al descubierto que el objetivo era solamente destruir. Los daños fueron avaluados en poco más de un millón de pesos.
El docente estampó la denuncia en Carabineros, llegando al colegio una patrulla y posteriormente peritos de Labocar.
En el establecimiento esperan que la investigación ordenada por el fiscal de turno arroje prontamente resultados positivos.