El propietario no podía dar crédito a tanta maldad porque, no contentos con robarle el auto, se lo destruyeron. Incluso, con una piedra de gran tamaño, le rompieron el parabrisas.
El propietario no podía dar crédito a tanta maldad porque, no contentos con robarle el auto, se lo destruyeron. Incluso, con una piedra de gran tamaño, le rompieron el parabrisas.