Al salir a la puerta se encontraron con el vehículo que estaba incrustado en la mampara de su vivienda y vieron como los ocupantes del móvil corrían alejándose del sitio. “Destruyó todo el portón y descuadró parte de la casa, tuvimos suerte que no fuera unos metros antes, ya que ahí está nuestra habitación y afuera está el medidor de gas”, mencionó aún conmocionada Molina. El jeep fue trasladado a la Maestranza Municipal y según trascendidos, éste había sido vendido hace poco tiempo y no se habían realizado los trámites de la transferencia de dominio respectivos.