El adolescente caminaba rumbo al centro de Punta Arenas, por Capitán Guillermos, y cuando llegaba a la intersección de la calle Luis Alberto Barrera, dos perros saltaron el cerco de un domicilio particular y lo comenzaron a perseguir, ladrando en forma agresiva, con la intención de atacarlo.
Esto llevó al menor a escapar y cuando corría velozmente para cruzar la calle se cayó y golpeó violentamente su cabeza contra la solera.
Gente que pasaba por el lugar y prestó ayuda solicitó una ambulancia y personal del SAMU trasladó al paciente al Hospital Clínico de Magallanes.