Después de una curva, al parecer perdió el control del móvil, que dio una vuelta quedando en su misma posición. Aunque lo más increíble fue que el conductor quedó a unos diez metros del auto y sobre alambres de púas, al salir expulsado por una de las ventanas. En una incómoda posición lo encontraron las primeras personas que llegaron al lugar y que solicitaron la concurrencia de una ambulancia del Samu. Personal paramédico le brindó las primeras atenciones y posteriormente el médico de turno del hospital regional ordenó dejarlo internado, en observación, aunque le diagnosticaron lesiones leves. Un accidente que pudo haber tenido peores consecuencias para el conductor.