La
Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que el coronavirus no
será la última pandemia y recordó que los avances sanitarios resultarán
insuficientes si no hay cambios respecto al calentamiento global y el
bienestar animal.
El
director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, alertó ante “el
peligro de los comportamientos a corto plazo”, en un mensaje de video
grabado para la conmemoración el domingo del primer Día Internacional de
la Preparación ante las Epidemias.
“La
historia nos muestra que no será la última pandemia”, afirmó y sostuvo
que hay que sacar buenas lecciones de la pandemia del coronavirus.
“Durante mucho tiempo, el mundo actuó en medio de un ciclo de pánico y negación”, aseguró.
“Gastamos
dinero cuando estalla la crisis, pero cuando se acaba, nos olvidamos y
no hacemos nada para prevenir la siguiente. Es el peligro de los
comportamientos a corto plazo”, lamentó el director general de esta
agencia de la ONU.
El
primer Informe anual sobre Preparación Mundial de Emergencias
Sanitarias, publicado en septiembre de 2019, ya alertó de la poca
preparación de la humanidad ante grandes pandemias, pocos meses antes de
que empezara la crisis del covid-19.
“La pandemia reveló los estrechos vínculos entre la salud de las personas, los animales y el planeta”, dijo.
“Todos
los esfuerzos para mejorar los sistemas sanitarios resultarán
insuficientes si no van acompañados de una crítica de la relación entre
los seres humanos y los animales, así como de la amenaza existencial que
representa el cambio climático, que está convirtiendo la Tierra en un
lugar más difícil para vivir”.
El
nuevo coronavirus provocó al menos 1,75 millones de muertos e infectó a
80 millones de personas en el mundo después de que se detectaran los
primeros casos en China en diciembre del 2019, según el conteo realizado
por la AFP a través de datos oficiales.
Nueva cepa
Las
autoridades sanitarias italianas indicaron ayer sábado, en tanto, que
seis personas fueron diagnosticadas positivas de la nueva cepa del
covid-19, tras haber llegado a Italia a finales de diciembre procedentes
de Londres, lo que eleva a unos diez los casos en este país.
Estos
seis casos son pasajeros que se hicieron la prueba del coronavirus en
el aeropuerto de Capodichino en Nápoles, pocos días antes de que las
autoridades italianas suspendieran los vuelos procedentes de Reino
Unido, anunció el presidente de la región de Campania, Vincenzo de Luca.
AFP – Agence France-Presse