El
expresidente de Perú, Alberto Fujimori, afirmó su malestar por el
arresto de su hija Keiko, líder opositora, investigada por presunto
lavado de activos. “Pensé que ya no podía sentir más dolor, pero me
equivoqué. No he sentido dolor más grande, en toda mi vida, que ver a mi
hija siendo detenida y llevada a prisión”, de esta forma Fujimori se
refirió al tema en un audio difundido por medios locales.
El
exgobernante, quien permanece internado en una clínica de Lima desde la
semana pasada y que la Corte Suprema peruana anuló el indulto que le
otorgó en diciembre el entonces gobernante Pedro Pablo Kuczynski,
aseguró que Keiko “siempre ha colaborado con la justicia”.
“No
existe ninguna razón para que la alejen de mis nietas de esta manera.
Que los responsables continúen con todas las investigaciones, pero
respetando su presunción de inocencia”, sostuvo. Fujimori, de 80 años,
manifestó su apoyo a su hija, quien preside el partido Fuerza Popular, y
pidió a sus hijos que estén unidos. “A ella, todo mi cariño y apoyo en
este momento tan duro. A todos mis hijos, les pido estar más unidos que
nunca, que este momento oscuro nos ayude a volver a ser una familia
unida”, añadió.
Keiko fue detenida este miércoles por diez días en medio
de una investigación por un presunto lavado de activos en la
financiación de su campaña para las elecciones presidenciales de 2011,
donde aparentemente camufló un millón de dólares recibido por la
constructora brasileña Odebrecht.
Este jueves la Corte Suprema de
Justicia rechazó los respectivos recursos presentados por Fujimori y su
partido, para archivar esa investigación que se sigue bajo la Ley de
crimen organizado. Se considera que durante el plazo máximo
de 10 días, el fiscal a cargo del caso, José Domingo Pérez, formulará
un pedido para que se formalice un proceso judicial y solicitará la
prisión preventiva para los implicados.
Este jueves, la bancada de
Fuerza Popular, que controla el Congreso, aprobó de manera exprés un
proyecto de ley para liberar a los presos adultos mayores con problemas
de salud, que beneficia directamente a Alberto Fujimori, por lo que
portavoces del Gobierno han pedido al presidente Martín Vizcarra que no la promulgue.