La Asamblea Nacional de Venezuela, de mayoría chavista, aprobó este martes en votación a mano alzada el polémico acuerdo petrolero que cede a Estados Unidos el control y la explotación de cerca de 65.000 millones de barriles de crudo, cifra que equivale aproximadamente a una quinta parte de las reservas probadas del país caribeño.
El presidente del parlamento, Jorge Rodríguez, confirmó la ratificación de la iniciativa, la cual contó con la abstención de una decena de legisladores opositores. El convenio marco fue anunciado previamente por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y ratificado de inmediato por la encargada del régimen venezolano, Delcy Rodríguez, quien estimó que el proyecto generará ganancias por 209.000 millones de dólares en un plazo de 25 años.
Exigencia de transparencia e inversión tecnológica
Desde la bancada de oposición, el diputado Luis Emilio Rondón (Un Nuevo Tiempo) justificó la abstención de su sector señalando la necesidad de revisar el documento íntegro antes de emitir un respaldo definitivo. “Como diputados electos por el pueblo, tenemos la necesidad y la obligación de saber lo que en derecho se llama la ‘letra chiquita’”, enfatizó.
En respuesta a las críticas, Jorge Rodríguez defendió la alianza estratégica argumentando que la industria requiere una inyección masiva de capitales y herramientas de las que hoy el Estado venezolano carece. “El convenio con Estados Unidos es necesario por las costosas inversiones que requiere la producción de petróleo, muchísimo dinero que Venezuela no tiene, además de nuevas tecnologías”, sostuvo la autoridad parlamentaria, proyectando un fuerte crecimiento económico para la nación tras la puesta en marcha del contrato.