Cuatro
días después del peor tiroteo masivo en la historia reciente de EE.UU.,
hay más preguntas que respuestas sobre la figura y el móvil de Stephen
Paddock, quien mató a 58 personas el domingo en Las Vegas (Nevada) y
podría, según la Policía, haber contado con ayuda en la preparación del
ataque. Las autoridades han recuperado 47 armas de fuego en tres
localizaciones: la habitación del hotel Mandalay Bay desde donde Paddock
abrió fuego: allí se encontraron 10 bolsas y 23 armas, incluidos rifles
de asalto y dos residencias a nombre del atacante en Mesquite y Reno,
ambas en Nevada. Además, se ha confirmado que Paddock, un jubilado de 64
años, tenía 22 kilos de explosivos y cerca de 1.600 balas en su
automóvil.
“¿Creen
que todo eso lo consiguió por sí solo?”, se preguntó el alguacil del
condado, Joe Lombardo, en conferencia de prensa. “Hay que asumir que, en
algún momento, debió contar con ayuda”, agregó. “Es preocupante que
este individuo fuera capaz de mover esa cantidad de material a una
habitación sin ayuda.
Es preocupante pensar en la cantidad de material que tenía en ambas
residencias”, insistió. A ese respecto, agentes de la investigación
dijeron al portal ABC News que creen que Paddock fue visto con una
mujer, que no era su pareja, en los días previos a la noche del domingo,
cuando tuvo lugar la tragedia, cuyas cifras oficiales fueron
actualizadas a 59 muertos (incluido el autor de los hechos) y 489
heridos, de los cuales 317 ya han sido dados de alta. Los investigadores
están tratando de identificar a esa mujer y tienen interés en hablar
con ella para comprobar si tiene algún conocimiento sobre las
intenciones de Paddock.
Los motivos del atacante siguen siendo una incógnita. “Lo que sabemos
es que Paddock era un hombre que pasó décadas adquiriendo armas y
munición, y llevando una vida secreta que nunca será completamente
entendida”, indicó Lombardo. Las autoridades creen que algo debió
ocurrirle a Paddock entre octubre de 2016 y el mes pasado, un periodo en
el que compró 33 armas de fuego, la mayor parte rifles. La Policía ha
recalcado que el ataque fue “premeditado” y “cautelosamente
planificado”.
Planeó escapar
Mientras
la Policía trata de atar cabos, sí parece claro que Paddock planeaba
escapar tras abrir fuego en Las Vegas contra los más de 22.000
espectadores que disfrutaban de un festival al aire libre de música
country. “Estaba haciendo todo lo posible por ver cómo podía huir”,
afirmó Lombardo sin entrar en detalles. Las autoridades hallaron una
nota en la habitación de Paddock, pero no se trata de una carta de
despedida. La noche anterior a la tragedia, el atacante estuvo jugando
en el casino del Mandalay Bay durante ocho horas consecutivas.
El
guardia de seguridad Jesús Campos fue el primero en ubicar la
habitación desde donde se estaban realizando los disparos. Campos, que
se encontraba desarmado, llegó a llamar a la puerta con la intención de
poner fin a los disparos. La respuesta de Paddock fue abrir fuego desde
el otro lado de la pared, hiriendo a Campos en la pierna después de que
el tirador disparara unas 200 veces contra él. “Fue un milagro que
sobreviviera”, reconoció Lombardo. El Buró Federal de Investigaciones
(FBI) tiene desplegados más de 100 agentes en el operativo y, según su
portavoces, “por ahora no hay evidencias de terrorismo”.