Australia pide perdón por darle la espalda a víctimas de pederastia

En
la jornada de ayer lunes 22 de octubre Australia pidió perdón
oficialmente por no haber “escuchado, creído y brindado justicia” a las
miles de víctimas de actos de pederastia perpetrados durante décadas en
el seno de las instituciones del país.

“Y una y otra vez, hoy, pedimos
perdón”, dijo el primer ministro australiano, Scott Morrison, en un
discurso emotivo que dio, con la voz entrecortada por momentos, ante el
Parlamento en Camberra al que acudieron centenares de sobrevivientes de
estos abusos.

Morrison
remarcó que “los crímenes de abuso sexual ocurrieron en escuelas,
iglesias, grupos juveniles, en los ‘scouts’, orfanatos, casas de
acogida, clubes deportivos, grupos particulares, de caridad y casas de
familia” y estos sucedieron “día tras día, semana tras semana, mes tras
mes, década tras década”.

“Pedimos perdón por cada niñez robada, por
cada vida perdida, por la traición a la confianza, por el abuso del
poder (…), por cada crimen no investigado, por cada criminal impune,
por cada vez que no escuchamos y no creímos”, subrayó el político
conservador al insistir en que ese olvido “siempre será nuestra
vergüenza”.

Estas disculpas se dan después de que la comisión
gubernamental creada en 2012 para investigar la respuesta de las
instituciones a los abusos contra menores emitiera en diciembre pasado
un informe con más de 400 recomendaciones, de las cuales 122 fueron para
el gobierno. La comisión escuchó a unas 17.000 víctimas, de las cuales
unas 8.000 fueron convocadas de nuevo a sesiones privadas para explicar
sus casos que se remontan hasta la década de 1920.

La disculpa oficial
ante esta “tragedia nacional”, como la calificó la comisión
investigadora, no satisface a muchas víctimas, como las de la ciudad de
Ballarat, en el sur de Australia, que fue el centro de operaciones de
una red de curas pederastas que se cree se intercambiaban menores.

La petición de perdón de Australia, donde este año se condenó al ex
arzobispo Philip Wilson a un año de arresto domiciliario por encubrir
los abusos sexuales cometidos por el fallecido sacerdote Jim Fletcher
contra dos monaguillos, se da en momentos en que la iglesia católica
está presionada por los innumerables casos de pederastia en diversos
países como Chile. Australia también anunció la creación de un museo
para recordar y reflexionar sobre el dolor y sufrimiento de las
víctimas, así como publicar un informe anual durante los próximos cinco
años de los progresos realizados
respecto a las 104 recomendaciones que el gobierno se comprometió a implementar.

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