Se trata del segundo accidente de
TransAsia Airways en menos de un año, después de que en julio pasado se
registraran 49 muertos y 10 heridos al estrellarse otro avión del mismo modelo.
Los equipos de rescate ya han
sacado la mayor parte del fuselaje con grúas y han recuperado los últimos
cadáveres del interior de la aeronave, por lo que ahora la búsqueda de los
desaparecidos se centra en el río Jilong a su paso por Taipei, aunque hay pocas
esperanzas de encontrarlos con vida.
El aparato -con 58 personas a
bordo, entre ellas cinco tripulantes y dos menores- se precipitó al río tras
perder altura por causas desconocidas y golpear un viaducto, pocos minutos
después de despegar con dirección a la isla de Kinmen, a escasos kilómetros de
la costa china.
La Administración de Aviación
Civil de Taiwán prohibió a TransAsia realizar vuelos con aparatos del tipo
siniestrado hoy y la aerolínea ha comenzado a revisar los motores de todas sus
aeronaves ATR, dijo el presidente de la compañía, Chen Xingde, en rueda de
prensa.
El suceso ocurrió sobre las 11.00 hora local
(03.00 GMT) y aún continúan las operaciones de salvamento, en las que han
participado más de 1.000 efectivos civiles y militares, junto a numerosas
lanchas, balsas y helicópteros