Según
el vocero, Yoshihide Suga, aún hay decenas de desaparecidos y las
operaciones de búsqueda continúan, tras el peor desastre por causas
meteorológicas en Japón en tres décadas.
El
primer ministro japonés, Shinzo Abe, que el miércoles visitó la
provincia de Okayama, una de las zonas más afectadas, planea desplazarse
el viernes a otra de las áreas golpeadas por las inundaciones y los
corrimientos de tierra, indicó Suga.
Abe tuvo que cancelar una gira por cuatro países ante las consecuencias de este desastre.
La
esperanza de encontrar supervivientes se desvaneció, una semana después
del inicio de las lluvias, incluso aunque ya hayan cesado los aguaceros
y las aguas hayan retrocedido.