Con su incontinencia verbal, el delfín de Macri impidió el “Cristinazo”

Corría como la carta del Presidente Mauricio Macri en las primarias al Senado en la provincia de Buenos Aires, pero sabía que no la tenía nada de fácil, con rivales fuertes como la ex Presidenta Cristina Fernández y el ex candidato presidencial Sergio Massa.

Además, sus dichos desafortunados mientras fue ministro de Educación y ahora candidato fueron uno de sus grandes obstáculos durante la campaña. Pero nada de eso le imposibilitó alcanzar la cima. Así, y desafiando todos los pronósticos de hace algunas semanas, Esteban Bullrich se quedó con el primer lugar en los comicios, con el 34,19% de los votos, versus el 34,11% de la ex Mandataria. Una diferencia marginal que hizo que el Gobierno hablara de un “empate técnico” en la provincia más importante de Argentina.

El resultado es decidor y sorpresivo. Con esto, el oficialismo logró impedir el “Cristinazo” que vaticinaban varios analistas políticos, luego de que Fernández decidiera reaparecer en la política con la creación de un nuevo referente (Unidad Ciudadana) y en un multitudinario acto de proclamación.

Se esperaba que la ex Mandataria volviera “con todo” y arrasara en estos comicios, lo que a todas luces encendía las alarmas en la Casa Rosada. De este modo, quien logró frenar este fenómeno fue Bullrich, cuyos resultados de este domingo le vaticinan un buen futuro en los comicios de octubre, luchando tal vez palmo a palmo con la líder kirchnerista.

Con Macri en la alcaldía y luego en la Casa Rosada
Esteban Bullrich (Buenos Aires, 1969), empezó su carrera política al mando de la juventud del PRO, partido liderado por el actual Presidente, Mauricio Macri. Desde ahí, en 2005, fue electo diputado por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), ocupando el cargo hasta 2010. Ya en diciembre de 2007, decidió tomarse licencia de su cargo en el Congreso para asumir de manera provisoria como ministro de Desarrollo Social de la Ciudad de Buenos Aires, con Mauricio Macri como alcalde de Buenos Aires. Ahí comenzaba la relación entre ambos.

Tras 10 meses, volvió a la Cámara de Diputados y fue reelecto en 2009. Sin embargo, dejó el cargo en enero de 2010. De ahí, volvió a trabajar con Macri, esta vez como ministro de Educación de la capital. Desde entonces que se le ha identificado como uno de los hombres cercanos del entonces alcalde, tanto así, que una vez que asumió la Presidencia, se llevó a Bullrich a la Casa Rosada para liderar la cartera de Educación.

No obstante, su nombre también ha sido parte del escándalo, como la vez que apareció dentro del listado de políticos argentinos que tendrían cuentas en paraísos fiscales, el cual se destapó con los ya conocidos “Panama Papers”. Con todo, Macri decidió que era Bullrich el indicado de hacerle peso a Cristina Fernández y demostrar que Buenos Aires está con él. Quienes lo defienden aseguran que uno de sus fuertes es su humildad y apego a la ciudadanía, lo que finalmente le habría resultado para imponerse en las primarias.

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