El “Bluefin-21” completó su rastreo del área de 314 kilómetros cuadrados donde se sospecha cayó el avión desaparecido, pero no encontró nada relacionado con el aparato.
Funcionarios de Australia, Malasia y China se reunirán en Canberra para debatir la siguiente fase de búsqueda, que se espera sea más complicada y requiera equipamiento submarino más sofisticado.