El relato de los pasajeros que viajaban en avión que aterrizó de emergencia

El
lunes, un avión Boeing 767-300 de la aerolínea Air Canada que iba de
España a Toronto, Canadá, aterrizó de emergencia en el aeropuerto de
Barajas en Madrid con 130 personas a bordo, de las cuales todas salieron
ilesas después de sobrevolar la ciudad por poco más de cuatro horas
para llevar a cabo la maniobra. A las 14:57 horas locales (10:57 horas
en Chile) la aeronave despegó desde el aeropuerto de Barajas, pero al
momento de realizar la maniobra, sufrió una rotura en una de las ruedas
traseras de la pata izquierda del tren de aterrizaje lo que, se supone,
dañó el motor izquierdo, situación que obligó al piloto a volver al
aeropuerto.

Tras
regresar, el avión se mantuvo durante cuatro horas sobrevolando Madrid
para deshacerse del combustible de la máquina y así poder disminuir el
peso de la aeronave para llevar a cabo el arriesgado aterrizaje, reportó
El Mundo de España.

En
el momento en que el avión se encontraba volando y antes de que el
piloto del avión le comentara a las personas lo que estaba pasando,
Eduardo Íñigo, uno de los pasajeros, se dio cuenta de que algo estaba
mal cuando desde la ventana de la aeronave podía reconocer a la gente
que caminaba por la Gran Vía de Madrid. Situación que lo alarmó, el
avión volaba muy bajo. Según reportó El País de España, Íñigo tras
percatarse de eso mandó un mensaje preocupado al grupo de WhatsApp de su
familia y desde ese momento hasta que aterrizó en Barajas cuatro horas
después, el joven estuvo en contacto con sus seres queridos que seguían
todos los movimientos del avión a través de la trasmisión en vivo. Para
los pasajeros que estaban a bordo, los primeros 20 minutos de vuelo
fueron los peores, debido a que el avión no se elevaba. La preocupación
entre las personas se comenzó a sentir y comenzaron a elevarse los
murmullos, nadie sabía lo que estaba pasando. Hasta que el piloto
explicó por el parlante que la aeronave tenía problemas con una rueda
del tren de aterrizaje y en uno de sus motores. En ese momento, el
capitán pidió mucha calma. La tranquilidad fue invadiendo el avión poco a
poco y las explicaciones de los tripulantes los calmaron. Durante las
cuatro horas siguientes que pasaron en el aire la mayoría de las
personas estuvo conectada a su celular, pudieron seguir la cobertura
mediática que se le dio al aterrizaje y otros vieron series o leyeron
mientras una guagua lloraba de vez en cuando.

Toni
Ballesteros, la esposa de uno de los pasajeros, se enteró por un
mensaje de WhatsApp de su marido de lo que estaba pasando. Ella se puso
nerviosa y él, mientras el avión daba vueltas por Madrid para terminar
con el combustible, la tranquilizó. Luego de enterarse, Ballesteros se
subió a su automóvil y manejó hasta el terminal de Barajas. Mientras se
estacionaba, su familia le avisó que el avión había aterrizado sin
problemas. Por otro lado, el ejecutivo de una multinacional contó que
cuando se les comunicó que el avión tenía problemas hubo inquietud entre
los pasajeros y que le costó muchos entender los que estaba pasando
realmente. Pero con el pasar del tiempo, la tranquilidad se impuso en
toda la aeronave y los pasajeros entendieron que tendrían que pasar unas
horas en los aires.

Esa calma se puso en pausa cuando llegó el momento del aterrizaje, minutos antes de las 19:00 horas
locales (15:00 horas en Chile), debido a que los pasajeros no sabían
con seguridad cómo los problemas mecánicos podían afectar la maniobra de
aterrizaje. “Ha temblado todo, pero hemos llegado sanos y salvos”,
expresó el ejecutivo.

Al
momento de acercarse el avión a la pista, un movimiento brusco señala
que la máquina tocó la pista y, de repente, se puede ver la tranquilidad
que da la estabilidad de la máquina que se mueve derecho. Tras
realizarse el exitoso aterrizaje, la gente aplaude de felicidad. En el
terminal los esperaban ambulancias, la policía y las pantallas de
información que anunciaban algo poco común: un vuelo de Air Canada con
origen Madrid y con destino Madrid. Entre las muchas personas que
esperaban atentos la salida de los pasajeros se encontraban dos agentes
de la policía nacional que corrían de un lado al otro.

El
vuelo aterrizó a las 19:06 horas locales (15:13 horas en Chile) de
forma exitosa y cuando tocó tierra el piloto dijo a través del micrófono
muy emocionado: “Welcome to Barcelona”, situación que provocó una
estallido de risas entre los pasajeros. “Madrid, sorry Madrid”, corrigió
el capitán.

(Emol).

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS