Al
menos 2.975 personas murieron entre septiembre de 2017 y febrero de
2018 en Puerto Rico como consecuencia del huracán María, según un
estudio independiente de la Universidad George Washington publicado y
encargado por el gobierno puertorriqueño.
El número reportado por la
Escuela de Salud Pública del Instituto Milken de la casa de estudios
estadounidense, es más del doble de la cifra estimada a principios de
agosto por el Ejecutivo de San Juan, que reconoció 1.427 fallecidos más
de los habituales durante los cuatro meses siguientes al huracán.
Además, implica 46 veces el número de 64 víctimas que se habían
reportado inicialmente de forma oficial.
“Esperamos que el gobierno la
acepte como cifra oficial de muertos”, dijo la decana de la facultad,
Lynn Goldman, tras publicar el reporte. En su estudio, los
investigadores aseguran que hubo un aumento general del 22% en el número
de muertes desde septiembre de 2017 hasta febrero de 2018 en
comparación con años anteriores.
Además,
afirmaron que los recuentos iniciales son tan bajos, en parte, porque
los médicos carecían de capacitación sobre cómo certificar las muertes
después de un desastre. Señalaron que según testimonios de médicos y
otras personas, el gobierno puertorriqueño no les comunicó las normas
federales acerca de cómo certificar correctamente las muertes después de
un tipo de suceso como este.
“Otros se mostraron renuentes a relacionar
las muertes con los huracanes, por temores acerca de la subjetividad de
esta determinación y las consecuencias legales”, según el informe.
Caracterizado por rachas de vientos de casi 250 kilómetros por hora y
fuertes lluvias, el huracán atravesó la isla el 20 de septiembre de 2017
causando una serie de inundaciones catastróficas que destrozaron
viviendas, calles y dejaron a miles de ciudadanos sin red eléctrica por
varios meses.