El
Presidente de Bolivia, Evo Morales, evitó hablar de derrota respecto al
desfavorable fallo para su país de la Corte Internacional de Justicia
(CIJ) por su demanda contra Chile y aseguró que el informe tiene “muchas
contradicciones”.
“La demanda jurídica no tuvo resultados. Respetamos,
pero no compartimos”, sostuvo el Mandatario en una conferencia de prensa
brindada desde la Casa Grande del Pueblo, horas después de su regreso a
Bolivia desde La Haya, donde presenció el veredicto.
El jefe de Estado
informó que tras su llegada a La Paz, se reunió con los altos mandos de
las Fuerzas Armadas, con su Gabinete, la Policía y movimientos sociales,
para “evaluar párrafo por párrafo” la decisión que consignó que Chile
no tiene una obligación a negociar una salida soberana al océano
Pacífico.
De
este modo, Morales cuestionó la decisión del Tribunal Internacional,
asegurando que “hemos acudido a la CIJ para que haga justicia.
Estoy
sorprendido del informe del la CIJ. Tiene muchas contradicciones”.
Crítico, añadió que no entendía que “una corte de justicia no haga
justicia y no haga respetar los derechos de los pueblos”. “Quiero decir a
la Corte Internacional (…) ¿es una corte para los pueblos o para
otros sectores?”, aseveró. En ese sentido, anunció que enviará una carta
a Naciones Unidas dando cuenta de las “contradicciones” a la CIJ, para
que las aclare. “La Corte ha fallado, de verdad, se ha equivocado”,
aseguró, agregando que “no es posible que la corte beneficie a los
invasores, a las transnacionales”.
No
obstante, pese a lo desfavorable del fallo para su país, el Mandatario
altiplánico aseguró que en su veredicto la Corte de todos modos llamó a
ambas partes a seguir dialogando. Y es en esa línea que, tras ser
consultado al respecto, afirmó que sí respetará el fallo y espera que
Chile haga lo mismo y negocie con su país.
“Respetamos el informe, lo
que sí quiero saber es si Chile va a respetar la invocación de la Corte
Internacional de Justicia (…) Ojalá esta invocación de la Corte sea
respetada por Chile para retomar el diálogo entre dos pueblos hermanos y
vecinos”, afirmó.