Fue
la sorpresa de la noche y la más ovacionada. La ex primera dama de
Estados Unidos, Michelle Obama, se convirtió en protagonista de la
edición número 61 de los Premios Grammy este domingo, con un mensaje
dedicado al empoderamiento femenino que desató la locura en el Staples
Center de Los Ángeles. “La música siempre me ayudó a contar mi historia
(…) nos ha mostrado que todo importa”, dijo siendo acompañada por las
artistas Jennifer López, Lady Gaga, Jada Pinkett Smith y Alicia Keys en
el escenario. Justo entonces fue interrumpida por el clamor del público
presente.
El
éxito de su aparición surge luego de que decidiera dejar su retiro de
la opinión pública y a dos meses del lanzamiento del libro de sus
memorias que rompió récord de ventas, superando incluso a “Cincuenta
sombras de Grey”.
Es en medio de este desborde de popularidad y del
arranque de la carrera para las elecciones presidenciales de 2020, que
muchos han vuelto a preguntarse si existen chances de verla nuevamente
en la Casa Blanca, pero esta vez sentada en el sillón de la oficina
oval.
“Michelle nunca será candidata”
Como
informó Emol, tras dejar de lado la escena pública para dedicarse a
compartir con su marido, el ex Presidente Barack Obama, y con sus dos
hijas, la esperanza respecto a las posibilidades de que Michelle Obama
sea candidata presidencial han resurgido. La idea de postularla a la
Casa Blanca se remonta a la última elección presidencial de 2016. La
entonces primera dama participó activamente de la campaña por el
liderazgo de la ex secretaria de Estado, Hillary Clinton. Con uñas y
dientes
se enfrentó al candidato republicano y hoy Presidente del país, Donald
Trump, criticando sus dichos sexistas, además de su política
anti-inmigrante. “No es como los seres humanos decentes se comportan”,
dijo en una ocasión respecto al Mandatario.
Su
dura postura y potentes discursos durante los actos públicos, además
del fracaso electoral que significó la derrota de Clinton ese mismo año,
hicieron que se formara la noción de que Obama era una de las únicas
figuras demócratas capaz de acabar con el anhelo de Trump de quedarse un
nuevo periodo en la Casa Blanca. Sin embargo, consultada en reiteradas
ocasiones, siempre aseveró que la política no era su pasión. “No tienes
que ser la presidenta de EE.UU. para hacer cosas maravillosas,
extraordinarias”, esbozó meses antes de que dejara su rol de primera
dama el 1 de enero de de 2017. Su marido, el entonces Presidente del
país, también puso paños fríos a los rumores sobre sus aspiraciones.
“Michelle nunca será candidata”, afirmó Barack Obama a la revista
Rolling Stone en 2016. “Es la persona más dotada que he conocido. Tiene
una complicidad increíble con los norteamericanos. Pero, como digo
riéndome, ella es demasiado sensible para querer lanzarse a la
política”, aseveró.
Nada está dicho
Pero
pese a dicha negativa, los últimos acontecimientos han provocado que el
fantasma sobre una eventual carrera política vuelva a ser parte de la
arena pública. El 13 de noviembre pasado la socióloga y abogada de 55
años lanzó su autobiografía titulada “Becoming”, que fue traducida a 24
idiomas. En ella, comparte su historia
como oriunda del sur de Chicago, hija de una familia humilde y
descendiente de esclavos, además del relato de sus días como esposa del
Presidente de EE.UU.
“Todo este tiempo que he estado fuera de la Casa
Blanca he tenido tiempo para reflexionar. Estoy orgullosa de lo que he
creado porque es honesto y sincero”, dijo el año pasado al anunciar que
llevaría a cabo una gira por diferentes países para publicitar su libro.
Se
convirtió rápidamente en el bestseller de 2018 en Estados Unidos, y a
finales de enero rompió el récord marcado por el libro de E. L. James,
Cincuenta sombras de Grey. Además, las altas ventas en Europa la
posicionaron en el primer lugar en países como España, Reino Unido,
Alemania, Francia, Italia, Holanda, Dinamarca, Noruega, Finlandia y
Grecia. Según muchos analistas, esta publicación, que permite echar una
mirada a la intimidad de la ex primera dama la ha convertido en una
persona más cercana e identificable
para el públicos y, por ende, los electores.
Pero además de su regreso a
los focos, otro factor que ha impulsado el nombre de Michelle Obama es
la recuperación de los demócratas en los comicios de medio mandato, que
en noviembre pasado le dieron la mayoría de la Cámara de los Comunes.
Ello generó un segundo aire de confianza para el partido, que ya trabaja
en su estrategia para derrotar a Trump en 2020. De hecho, varios
miembros de la colectividad ya han declarado que serán candidatos a las
primarias.