Se trataría de Demetrius Nathaniel Pitts, quien también utilizaba el
nombre Abdur Raheem Rafeeq, quien habría dicho a un agente encubierto de
la policía federal estadounidense que pretendía hacer estallar un
automóvil cargado de explosivos durante las festividades públicas por la
independencia.
“Su deseo era matar personal militar y sus familias”,
dijo el agente del FBI, Steve Anthony, responsable por el caso.
Funcionarios del FBI y del Departamento de Justicia informaron que
Pitts, era un ciudadano estadounidense con “un largo historial
criminal”, quien fue detenido después de discutir las distintas formas
de llevar adelante el atentado, sin saber que su interlocutor era un
agente.
De acuerdo con Anthony, los agentes ya habían vigilado a Pitts
“durante meses”, desde que posteó en redes sociales comentarios
favorables a la red Al Qaeda y mostró “intenciones agresivas” contra las
fuerzas armadas estadounidenses. En uno de esos mensajes, Pitts había
sugerido a los musulmanes a entrenarse en combate mano a mano, así como
en el uso de armas y explosivos.
“Sus mensajes en Facebook son
perturbadores”, dijo Anthony. Según su testimonio, Pitts estaba
concentrado en definir el mejor lugar para su atentado y había expresado
dudas si tenía las habilidades necesarias para construir o conseguir
explosivos. Por el momento, no está claro si Pitts tenía una red de
apoyo en el país.