Horas
después del fatal accidente protagonizado por un bus de la empresa
Meltur, el cual se volcó en el sector de Villa Las Cuevas, Argentina,
los sobrevivientes de la tragedia han sacado la voz para relatar su
experiencia.
Ese
es el caso de Jason Contreras, joven de 18 años que viajaba en el bus.
Este jugador de la escuela de fútbol Colo-Colo Lo Boza quedó con
lesiones menores tras el accidente. Una suerte distinta a la vivida por
otros compañeros de club, puesto que tres de ellos fallecieron y otros
13 se encuentran heridos, de los cuales uno de ellos está muy grave.
Viajó
acompañado de su madre, Ruth Rozas, que también sobrevivió y sufrió
heridas menores, en el viaje que el grupo emprendía hacia Paraguay para
jugar un campeonato. Madre e hijo, aún en shock y con su ropa con sangre
luego de que los dieran de alta en el hospital, compartieron su
vivencia.
“El bus venía muy rápido. Empezó a adelantar camiones en las curvas. La
gente le gritaba que venía muy rápido. Cuando pasamos la frontera,
quiso adelantar a un camión. Y se tiró hacia el lado, ahí fue cuando nos
tumbamos. Vi cómo se explotaban los vidrios. Todo. Después salimos y
vimos a toda la gente llorando”, contó Contreras al diario mendocino Los Andes.
También
relató que minutos antes del vuelco el profesor a cargo había pedido
que todos se pusieran el cinturón, dado la velocidad con la que iba la
máquina.
Esto fue corroborado por Ruth Rozas,
quien sostuvo al mismo diario que “apenas llegamos a Argentina el
chofer quiso adelantar un camión pero le tocó un bus de frente, él se
tiró a la orilla y empezamos a dar vueltas. Quedamos todos colgados, no
podíamos salir y fallecieron tres que iban con nosotros. Estábamos todos
conscientes, fue como una pesadilla de la que no nos podíamos
despertar”, dijo la madre.