Hong
Kong anunció una flexibilización de las restricciones impuestas para
combatir el Coronavirus, en particular la reapertura de colegios, cines y
bares, decisión sustentada en la clara reducción de la circulación del
virus en la excolonia británica.
Esta
flexibilización, que entra en vigor el viernes, aliviará a este
territorio cuya economía, afectada ya el año pasado por la guerra
comercial entre China y Estados Unidos, y por la crisis política
interna, ha sido duramente golpeada por la epidemia.
Las autoridades anunciaron además un proyecto para distribuir mascarillas reutilizables a los 7,5 millones de habitantes de la ciudad.
Hong
Kong fue, después de China, uno de los primeros territorios afectados
por la pandemia. Pero la región semiautónoma ha logrado, pese a la
cercanía con China continental, frenar la propagación.
El
territorio totaliza un millar de casos de contaminación y cuatro
muertos. Hong Kong no ha registrado ningún nuevo caso en diez de los
últimos 16 días. Todos los casos registrados eran de personas que
ingresaban a Hong Kong y que fueron colocadas en cuarentena.
“Espero
que estas medidas constituyan un alivio para los habitantes” declaró el
martes a la prensa la jefa del ejecutivo hongkonés Carrie Lam.
La
prohibición de reunirse en público en restaurantes a más de cuatro
personas ha sido ampliada a ocho personas. Se mantiene la distancia de
1,5 metros entre las mesas.
Los
conciertos siguen prohibidos, y las discotecas están cerradas. Los
cines y salones de belleza podrán volver a abrir, pero respetando
medidas de higiene.