El inesperado final con la goleada de Alemania sobre Brasil en las semifinales del Mundial 2014 generó protestas en la playa de Copacabana en Río de Janeiro, donde miles de hinchas seguían en directo el partido en el FanFest de la ciudad carioca.
Después del quinto gol alemán en el primer tiempo, un centenar de personas empezaron a correr desde la playa hacia las calles en una estampida que generó pánico entre la ciudadanía.
Ante esta situación, agentes de policía trataron de contener la movilización, sin embargo, frente a la gran cantidad de personas el restablecimiento del orden público se ha tornado difícil.
Alemania derrotó al pentacampeón por 7-1, en un histórico e inesperado resultado para los asistentes al Estadio Mineirao de Belo Horizonte.
Según testigos la policía montada entró al Fan Fest de Recife y lanzó gases lacrimógenos, lo que causó confusión y pánico entre los presentes.
Algunos espectadores aseguraron que dentro del recinto se realizaron disparos o cohetes arrojados por las autoridades, pero que luego de unos minutos la situación se resolvió.
Las fotografías en redes sociales muestran a los fanáticos brasileros molestos por el resultado del partido, por lo que inclusive quemaron banderas de su país.