Suecia
es una país especial para Chile y se nota cada vez que la selección
visita aquellas gélidas tierras del norte de Europa, que le dieron
cobijo a varios exiliados durante un período difícil para nuestro país.
Es
por esta situación del pasado que el Friends Arena tenía una buena
cantidad de chilenos en sus galerías, vistiendo de rojo y entonando más
fuerte que nadie los “Ceacheí”, con la nostalgia de quien vive lejos de
su tierra natal.
Esos
mismos chilenos que habían tenido la suerte de presenciar el debut de
Alexis Sánchez en la selección chilena el año 2006, ahora consiguieron
ver otra presentación, la de Reinaldo Rueda. El DT colombiano tenía su
primera prueba en fronteras ajenas.
En
cuanto a la formación, lo más destacable era la integración de una
nueva línea defensiva, integrada por Enzo Roco y Guillermo Maripán. Los
dos altos pilares que sirvieron de barrera en la retaguardia, cumplían
una antigua necesidad del fútbol chileno: el porte.
Si
bien fue la situación la que propició que los dos altos defensas
alinearan desde el principio (debido a la dolencia muscular de Paulo
Díaz y la marginación de Gary Medel por expulsión en un amistoso ante
Rumania), la decisión final fue tomada por el cafetero, lo que es un
punto a su favor en esta pasada.
Chile
empezó de igual a igual el encuentro. E incluso, fue superior en los
primeros minutos del encuentro. De hecho, un pase filtrado de Arturo
Vidal dejó bien posicionado a Alexis Sánchez en apenas cinco minutos y
el nuevo capitán tiró el balón afuera.
Tras
un tiro de esquina, la retaguardia sueca despejó el centro desde la
izquierda, y Arturo Vidal, con una templanza y calidad tremenda, le pegó
de primera y clavó la pelota al ángulo derecho del arquero de Suecia.
Era el 1-0 para la “Roja”, que sorprendía a los locales (21’).
De
la alegría a la desazón. Suecia se demoró tan sólo un minuto en lograr
empatar el partido. Tras una larga celebración de los “Rueda-boys”, el
conjunto vikingo aprovechó la desconcentración del equipo chileno y con
toques dignos de baby fútbol, desparramaron a los defensores de la
“Roja” para que, finalmente, Ola Toivonen decretara el empate 1-1 (22’).
A
ratos, el amistoso dejó de tener ese apelativo. Una falta de larson
sobre Alexis Sánchez a los 43’ desató la furia del sueco, que argumentó
una exageración del tocopillano. Después, entraron al combate Mauricio
Isla y Eduardo Vargas, que estuvieron a nada de algo más que un
empujoncito.
Con
esos ánimos, la selección se fue a los camarines. La segunda mitad
significaría un nuevo vuelito para los nacionales, que a través de Ángelo Sagall tuvieron su primera opción del complementario, provocando una reacción notable del meta vikingo (46’).
Jean
Beausejour acumula años y talento en la “Roja” fue a través de sus pies
que se generaron varias jugadas peligrosas del elenco nacional,
consiguiendo incluso un remate que fue despejado por Kritoffer
Nordfeldt (58’).
La
llegada de nuevos aires a la selección se notó a través de los hombres
que entraron en la segunda mitad. Diego Valdés y Nicolás Castillo
entraron por Pedro Pablo Hernández y Eduardo Vargas, respectivamente,
cuando el reloj marcaba 60’. Además, clave fue la inclusión de Marcos
Bolados, que pisó cancha al remplazar a Ángelo Sagall (71’).
El
mismísimo Bolados, que hacía su debut en la selección, fue el que
generó otra de las jugadas importantes de Chile en la segunda parte. El
antofagastino habilitó al “Nico”, que sacó un remate directo a las manos
del meta sueco (77’).
El minuto más importante del duelo fue el 89’, cuando, tras un pase
filtrado del “Rey”, Alexis Sánchez quedó solo ante Nordfeldt, pero le
definió al cuerpo. El rebote lo agarró Bolados, quien con un fuerte
remate puso el 2-1.
Con
este triunfo se rompe la mala racha de entrenadores debutantes, tras
los fallidos comienzos en los procesos de Juan Antonio Pizzi, Jorge
Sampaoli y Claudio Borghi. La “Era Rueda” comenzó de la mejor manera.
Chile
descansará para el lunes partir rumbo a Aalborg, ciudad donde
enfrentará a Dinamarca, el próximo martes a contar de las 15:00 horas.