Los
líderes de las dos Coreas, Kim Jong-un y Moon Jae-in, sellaron ayer su
histórica cumbre con un acuerdo para lograr “la completa
desnuclearización” de la península y abrir una nueva era que ponga fin
al estado de guerra entre ambos países.
“Sur
y Norte han confirmado su meta común de lograr una península libre de
armas nucleares a través de la completa desnuclearización”, se explica
en la declaración conjunta firmada por ambos líderes tras sus
conversaciones en la militarizada frontera intercoreana.
Seúl
reconoce además en el texto el peso que tienen en este sentido los
gestos adoptados por el régimen de Pyongyang, que recientemente anunció
que congela sus pruebas nucleares y de misiles y que cierra su centro de
pruebas atómicas.
Tras
la firma del texto, el líder norcoreano, Kim Jong-un, dijo que se
esforzará por “por lograr la paz en la península y por cumplir lo
escrito en la declaración”, aunque no mencionó específicamente en ningún
momento el término “desnuclearización” o el programa de armas atómicas
norcoreano.
Sin
embargo, Seúl ha insistido en que la cumbre y la declaración de ayer
suponen solo el primer paso de un largo camino para limpiar la península
de armas nucleares.
En
ese sentido, los dos líderes se comprometieron a continuar cimentando
la “confianza mutua” a través de reuniones e intercambios telefónicos
regulares, tal y como recordó a su vez Moon.
Las
dos Coreas “declaran el final de los 65 años transcurridos desde el
armisticio” y apuestan por sustituir éste por “un tratado de paz”, reza
la declaración, en alusión a la situación de enfrentamiento técnico en
que permanecen el Norte con el Sur y EEUU desde 1950.
Norte
y Sur concluyeron la Guerra de Corea el 27 de julio de 1953 con un
armisticio firmado por las tropas norcoreanas, el ejército de
voluntarios chino y EEUU, en representación del comando de las Naciones
Unidas, que nunca fue reemplazado por un tratado de paz definitivo.
“El
Sur, el Norte y Estados Unidos avanzarán activamente con la
organización de cumbres a tres o cuatro bandas con vistas a establecer
un sistema de paz permanente y estable”, se añade en la declaración
conjunta.