La mayor democracia del mundo pronto celebrará lo que probablemente sea una de las elecciones más caras del mundo.
Los
comicios de seis semanas en India abarcarán el Himalaya en el norte, el
océano Índico en el sur, el desierto de Thar en el oeste y los
manglares de Sundarbans, en el este del país. En esta oportunidad las
elecciones, que comenzarán el 11 de abril y terminarán el 19 de mayo,
tendrán un costo sin precedentes de 500.000 millones de rupias (US$7.000
millones), según el Centre for Media Studies (CMS) de Nueva Delhi.
La
proyección de CMS marca un aumento de 40% respecto a los US$5.000
millones que se gastaron durante la votación parlamentaria de 2014 y
equivale a unos US$8 por votante en un país donde alrededor del 60% de
la población vive con cerca de US$3 al día.
“La
mayor parte del aumento del gasto tendrá relación con el uso de redes
sociales, viajes y publicidad”, señaló N. Bhaskara Rao, presidente de
CMS, quien asesoró a gobiernos anteriores y encabezó un grupo de
investigación de mercado. Es probable que el gasto en redes sociales sea
bastante más alto y se dispare a unos 50.000 millones de rupias (US$725
millones) frente a los 2.500 millones de rupias (US$36,2 millones) de
2014, indicó Rao. Su grupo, que basa sus proyecciones en entrevistas en
terreno, datos del gobierno, contratos entregados y otras
investigaciones, también espera un alza importante del uso de
helicópteros, autobuses y otros medios de transporte por parte de
candidatos y trabajadores de partidos.
Los
datos específicos pueden ser difíciles de precisar, pero los costos
aumentan en general a medida que el electorado y más candidatos se unen a
la contienda, explicó Simon Chauchard, profesor de la Universidad de
Columbia que ha seguido las elecciones indias.
Los
políticos indios sienten que deben “hacer cosas nuevas, más locas, más
grandes y más ruidosas”, planteó Chauchard. “Se trata de un grupo de
candidatos con pánico que les dan dinero a los votantes, pero también a
los vendedores que venden todo tipo de cosas útiles en una campaña
política”. A continuación, un vistazo a los destinos de parte de ese
dinero:
¿Pueden las cabras ayudar a ganar votos?
Con
más de 8 mil participantes luchando por unos 545 escaños hay una dura
competencia para ganarse a la gente y la votación secreta garantiza que
un soborno no necesariamente puede asegure un voto. Los regalos pueden
dejar en claro a los votantes que el contendiente ejerce influencia y
cuenta con recursos, según Chauchard.