El
alero LeBron James volvió a mostrar su instinto ganador en el que
posiblemente ha sido el último partido que jugó contra su excompañero y
amigo, el veterano escolta Dwyane Wade.
Ambos
se enfrentaron en el Staples Center en el encuentro que los Lakers
ganaron por 108-105 frente a los Heat de Miami, franquicia con la que
también jugó el cuatro veces ganador del premio de Jugador Más Valioso
(MVP) de la liga.
James anotó 28 tantos y los Lakers sobrevivieron a los 15 puntos de Wade en la segunda mitad.
El
partido concluyó con James defendiendo a Wade, quien falló un
complicado lanzamiento de tres puntos en los últimos segundos con el que
buscaba forzar la prórroga.
Al
concluir el partido, James y Wade se fundieron en un abrazo con el que
posiblemente sellaron el último capítulo de dos carreras que se cruzaron
varias veces desde que ambos comenzaron a jugar en la NBA en 2003.
James
y Wade coincidieron con los Heat en 2010, donde además de lograr dos
títulos de la NBA, también disputaron otras dos Finales más.
Tras la marcha de James a los Cavaliers
de Cleveland, Wade le acompañó la mitad de la pasada temporada antes de
regresar de nuevo con los Heat, tras un paréntesis con los Bulls de
Chicago.
Wade,
de 36 años, tiene intención de retirarse al final de la presente
temporada, y el Staples Center lo despidió con varias ovaciones y un
vídeo homenaje en el primer cuarto.
Junto
a James, que se quedó a las puertas de un triple-doble al aportar 12
asistencias, nueve rebotes y una recuperación de balón, el ala-pívot
también brilló en la ofensiva de los Lakers al ser el máximo encestador
con 33 puntos, incluidos tres triples.
La
victoria de los Lakers (17-10) fue la segunda consecutiva y la sexta en
los últimos siete partidos que han disputado y que les permite consolidarse en el quinto lugar de la conferencia oeste.