Entre
los edificios evacuados están el legendario Teatro Bolshoi, el centro
comercial GUM de la Plaza Roja, los hoteles Nacional y Metropol, todos a
escasos metros del Kremlin. Las llamadas anónimas para avisar de la
colocación de artefactos explosivos también afectaron a otros diez
centros comerciales y varias salas de cine, tanto en el centro como en
la periferia de la capital. Rusia vive desde el pasado 11 de septiembre
una ola de falsos avisos de bomba que el Kremlin ha calificado de
“terrorismo telefónico”. Casi 1,4 millones de personas han tenido que
ser evacuadas en 170 ciudades de Rusia desde entonces. El director del
Servicio Federal de Seguridad (FSB), Alexandr Bórtnikov, dijo
anteriormente que los avisos de bomba son obra de cuatro rusos
residentes en el exterior.
“Hemos
establecido su identidad. No fue fácil. Se trata de ciudadanos rusos.
Eso lo puedo decir con seguridad. Son cuatro personas que se están en el
extranjero”, dijo Bórtnikov a la prensa. El jefe del FSB agregó que en
territorio ruso tienen varios cómplices. Entre los edificios evacuados
desde entonces ha figurado el consulado de España en Moscú y la sede del
mayor buscador de Rusia, Yándex, que tuvo que ser desalojada por un
aviso de bomba poco después de que fuera visitado por el Presidente
Vladimir Putin.