Más de siete yuanes por un dólar. El valor de la divisa china se
hundió este lunes respecto al dólar, lo que alimenta las especulaciones
de una medida premeditada por Pekín para favorecer sus exportaciones en
plena guerra comercial con Estados Unidos.
Este umbral simbólico de siete yuanes por un dólar no se había alcanzado desde hacía nueve años.
El diferencial se sitúa en niveles tan dispares solo cuatro días
después de las últimas amenazas de sanciones estadounidenses contra
productos chinos.
Poco antes de las 15:30 locales (03:30), el valor del yuan en el
mercado offshore (paralelo) era de 7,0282 por un dólar, tras haber
disminuido un 1,26% respecto al viernes pasado. Esto representa su nivel
más bajo desde 2010.
El yuan no es totalmente convertible y el Banco Central Chino
establece cada día un tipo de cambio de referencia que este lunes era de
6,9225 por un dólar, después de haber disminuido un 0,33% desde el
viernes.
Pero los mercados presionaron para que bajara el valor de la divisa
china, que cayó hasta 7,11 por un dólar después de la apertura de los
mercados, pero después aumentó ligeramente tras una posible intervención
del Banco Central Chino.
Esta institución aseguró en un comunicado tener “la experiencia, la
confianza y la capacidad de mantener el tipo de cambio del yuan en un
nivel razonable y equilibrado”.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha acusado en
repetidas ocasiones a Pekín de devaluar de forma artificial su moneda
para favorecer sus exportaciones. Pero la Reserva Federal, tras haber investigado esta cuestión, ha desistido de acusar a China de manipular su divisa.
China y Estados Unidos están inmersos en una guerra comercial desde
hace más de un año que se ha visto reflejada en un aumento de los
aranceles que ha afectado a intercambios comerciales valorados en
360.000 millones de dólares anuales.
Una caída del yuan favorecería las exportaciones chinas y disminuiría
el impacto del aumento de las tasas aduaneras estadounidenses sobre los
productos del gigante asiático.
Trump reiteró el pasado jueves sus amenazas comerciales a
Pekín al anunciar que a partir del 1 de septiembre pretende extender el
aumento de los aranceles a prácticamente todas las importaciones chinas.
“El gobierno chino puede verse autorizado a disminuir de forma
suplementaria el yuan para sostener su crecimiento” en un momento en que
las perspectivas económicas del gigante asiático se ven frenadas por la
guerra comercial, explica Ken Cheung, analista en Mizuho Bank.
Hasta ahora Pekín había mantenido su moneda en niveles estables para
“no poner en peligro” las negociaciones comerciales con Estados Unidos,
recuerda Julian Evans-Pritchard, del gabinete Capital Economics.
Pero que este lunes se haya superado el valor de siete yuanes por un
dólar muestra que las autoridades chinas “han abandonado cualquier
esperanza de un acuerdo comercial” con Washington, añade
Evans-Pritchard.
El presidente del Banco Central Chino había asegurado en
marzo que “jamás” utilizaría los tipos de cambio “como una herramienta”
en la guerra comercial.
Pekín intenta desde el 2015 estabilizar el valor de su moneda para
proteger sus reservas de divisas y evitar importantes fugas de
capitales.
FUENTE: BIOBIO CHILE