Los quince países que integran el Consejo adoptaron la resolución con 14 votos a favor y la abstención de Venezuela, cuyo representante en el organismo advirtió que para su país es equivocado dar soluciones militares a problemas migratorios.
Con la resolución, propuesta por Gran Bretaña, la ONU avala una
operación ya puesta en marcha por fuerzas navales de la Unión Europea
para tratar de frenar el flujo de miles de migrantes y refugiados.
“Esta resolución adoptada hoy es una pequeña parte de la solución para un enorme desafío“, dijo ante el Consejo el embajador británico Matthew Rycroft. La resolución va dirigida a detener el accionar de “grupos que no respetan la vida humana“.
El texto aprobado autoriza a “inspeccionar en alta mar frente a las
costas de Libia a embarcaciones altamente sospechosas de ser utilizadas”
para llevar personas en forma clandestina hacia Europa.
Si las sospechas se confirman, estas embarcaciones pueden ser “abordadas” e inutilizadas, o incluso destruidas.
Desde el miércoles buques de la Unión Europea iniciaron una operación naval denominada “Sophia”
-en honor a una niña somalí recién nacida rescatada en alta mar- para
actuar en aguas internacionales contra las embarcaciones que transportan
migrantes.
En la operación participan unidades militares de Italia, Francia, Alemania, Gran Bretaña y España