A través de una carta, la cancillería pidió a Pietro Parolin, secretario de estado de la Santa Sede, que participe del proceso para poner término a las manifestaciones que ya llevan dos meses en Venezuela.
“Deseamos transmitir la invitación del Presidente Nicolás Maduro a su Santidad, el Papa Francisco, con el propósito de que participe en los procesos de diálogo entre representantes del gobierno y la oposición venezolana a través de la designación de su persona como testigo de buena fe”, señala una carta enviada a Parolin por el canciller Elías Jaua.
Esta invitación se dio a conocer horas después de que en un inédito encuentro entre Maduro y la coalición opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD) se acordara el inicio de un diálogo para poner fin a dos meses de protestas que han dejado 39 muertos y unos 600 heridos.
En el texto, Jaua solicita a Parolin “acompañar el amplio diálogo que actualmente se desarrolla en Venezuela”, promovido por la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), que también acompañará las negociaciones.
Entre las condiciones para el diálogo, ambas partes acordaron la presencia de testigos de buena fe, entre ellos un representante de la Santa Sede, y específicamente la Parolin, quien, al haber sido nuncio apostólico en Venezuela conoce a fondo la situación política del país.
Las protestas opositoras en Venezuela fueron iniciadas el 4 de febrero por estudiantes de la ciudad de San Cristóbal, en contra de la inseguridad. Las manifestaciones se han multiplicado por todo el país, sumando reclamos contra la crisis económica, la represión policial y la detención de dirigentes políticos.