El
jefe de seguridad de Hong Kong apoyó el plan de China de imponer una
ley de seguridad en este territorio semiautónomo y aseguró que servirá
para luchar contra el “terrorismo” y las reivindicaciones de
independencia.
Pekín quiere aprobar una polémica ley de seguridad para Hong Kong para castigar la traición, la subversión y la sedición en respuesta a meses de protestas del movimiento prodemocrático, a veces violentas.
Muchos
hongkoneses temen que la ley ponga fin a las libertades de este
territorio semiautónomo, más amplias que las de China continental, y el
domingo miles de personas salieron a manifestarse pese a la prohibición
de hacerlo por las medidas contra el Coronavirus.
“El
terrorismo está creciendo en la ciudad y las actividades que perjudican
la seguridad nacional como la ‘independencia de Hong Kong’, se vuelven
más desenfrenadas”, dijo en un comunicado el ministro de seguridad, John
Lee.
El
comunicad forma parte de un conjunto de mensajes coordinados de los
distintos servicios de seguridad de Hong Kong que dan apoyo a la ley,
redactada por Pekín y no por la asamblea legislativa del territorio
semiautónomo.
El
jefe de la policía, Chris Tang, citó 14 casos recientes en que se
confiscaron explosivos y dijo que la nueva ley “ayudará a combatir la
fuerza de la ‘independencia de Hong Kong’ y restaurara el orden social”.
China asegura que las protestas en Hong Kong son un complot alentado desde el extranjero para desetabilizar el país.
Los
millones de manifestantes que salieron a las calles aseguran que
quieren preservar las libertades, erosionadas desde que, en 1997 Hong
Kong, entonces una colonia británica, volvió a la soberanía china.
Hong Kong tiene además su propio sistema legal y un estatuo comercial privilegiado.
Desde
Pekín, el ministerio chino de Exteriores advirtió este lunes que China
replicará en caso de que Estados Unidos aplique sanciones a Hong Kong.
“Si
Estados Unidos decide perjudicar los intereses de China, China tomará
las medidas necesarias para replicar”; dijo a la prensa el portavoz del
ministerio, Zhao Lijian.
El
consejero de la seguridad nacional del presidente Donald Trump, Robert
O’Brien, dijo el domingo que Hong Kong podría perder su estatuto
comercial privilegiado con Estados Unidos si se aprueba la polémica ley.
Las
declaraciones de los responsables de seguridad de Hong Kong coinciden
con un vídeo, difundido por la prensa oficial, en el que un grupo de
manifestantes da una paliza a un abogado en Hong Kong.
El ataque tuvo lugar el domingo durante la manifestación contra la ley de seguridad.
La
protesta fue reprimida por la policía, que disparo gases lacrimógenos y
utilizó cañones de agua en los enfrentamientos más violentos de los
últimos meses.
El
vídeo muestra a un hombre con sangre en la cara intentando huir de
media docena de manifestantes que le dan patadas y le golpean con
paraguas.
La
asociación de abogados de Hong Kong dijo que la víctima es uno de sus
miembros y que fue llevada al hospital. “Cualquier forma de violencia,
deplorable como afrenta al estado de derecho, debe detenerse de
inmediato “, dijo la Law Society.
China
suele utilizar los videos de violencia de los manifestantes como un
arma de propaganda para presentarlos como radicales violentos.
“Vamos
a ver como es realmente la democracia de Hong Kong apoyada por
Washington” escribió Hu Xijin, el editor jefe del periódico nacionalista
Global Times, al publicar el vídeo en Twitter.
El periódico oficial People’s Daily también publicó las imágenes en Twitter.