Ponen en marcha proceso previo para la salida de Raúl Castro

Ochenta y seis años son los que cumplió Raúl Castro el sábado 3 de junio y la edad que tendrá al momento de entregar la jefatura de Estado y de gobierno de Cuba, en febrero próximo, como él mismo ha anunciado. De esta forma las etapas se van quemando, los plazos se van cumpliendo y se acerca el momento en que las riendas del Ejecutivo de la isla presumiblemente, por primera vez en 59 años, dejarán de estar en manos de un Castro y de un miembro de la generación histórica que hizo la revolución.

La fecha que marcará el comienzo de una nueva etapa en la historia de Cuba es el 24 de febrero de 2018, cuando la Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento) elija al nuevo Presidente del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros.

Para que eso ocurra deben completarse una serie de pasos, y el primero de ellos se produjo en la mañana de ayer cuando el diario oficial Granma publicó la información de que el Consejo de Estado cubano convocaba a elecciones generales. Además, se definió para el 22 y 29 de octubre, la primera y segunda vuelta de los comicios para los delegados a las asambleas municipales (que se realizan cada dos años y medio).

Luego se convocaría a las elecciones para las asambleas provinciales y nacionales, y se abriría el proceso de postulación y selección de los candidatos para esos comicios. El 50% de los candidatos deben surgir de quienes fueron elegidos en las elecciones municipales y el resto provienen de organizaciones de masa y sociales. Los comicios para las asambleas nacionales y provinciales se deberían llevar a cabo entre enero y febrero, aunque ayer Granma sostuvo que la fecha “será dispuesta en el momento que corresponda”.

En la primera sesión de la nueva Asamblea Nacional (que tiene 612 miembros), el 24 de febrero de 2018, los diputados nominarán y elegirán al Consejo de Estado (de 31 integrantes), y designarán a su presidente (que será la persona que reemplace a Raúl Castro), al primer vicepresidente, a los cinco vicepresidentes y al secretario.

Todo apunta a que el sucesor de Raúl Castro (al menos es la apuesta más simple y obvia) será el actual vicepresidente Miguel Díaz-Canel, de 57 años (nació un año después del triunfo revolucionario de enero de 1959), quien ha hecho toda su carrera dentro del aparato partidario y que tiene fama de reformista.

Con menos fuerza suena el canciller Bruno Rodríguez, el ex ministro de Economía Marino Murillo e incluso la directora general para EE.UU del Ministerio de RR.EE., Josefina Vidal, uno de los rostros del deshielo con Washington.

Pero no estará dicha la última palabra hasta febrero. No por nada Mariela Castro, hija de Raúl y con una continua presencia en los medios por el hecho de ser miembro de la Asamblea Nacional y jefa del Centro Nacional de Educación Sexual, dijo que Cuba se podría sorprender cuando sepa quién será el próximo Presidente. “Hay sorpresas siempre”, recalcó. Así, algunos se la juegan con que un Castro siga al frente del gobierno de la isla. Como Alejandro Castro, también hijo de Raúl, coronel del Ministerio del Interior, diputado y asesor de su padre en las negociaciones con Estados Unidos, o Antonio Castro, uno de los hijos de Fidel Castro, médico y directivo del béisbol cubano.

En todo caso Raúl Castro no dejará del todo el poder, ya que mantendrá su lugar como primer secretario del Partido Comunista de Cuba en los papeles hasta 2021. De hecho, el PCC, él único legal en la isla, está constitucionalmente por encima de los órganos de gobierno. El mismo Fidel Castro, quien fue relevado interinamente por su hermano en el mando del Ejecutivo en julio de 2006, por una grave crisis institucional, y luego formalmente en febrero de 2008, dejó la jefatura máxima del PCC recién en abril de 2011. Según algunas versiones, Fidel intentó volver a retomar las riendas del poder a mediados de 2010, pero su hermano no cedió. Resignado, el líder histórico de la Revolución entregó la primera secretaria del PCC al año siguiente.

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