Según explicó la fiscalía federal de Massachusetts, se
inculpó a un grupo de 50 personas por su participación en los fraudes,
entre ellas las actrices Lori Loughlin (“Full House”) y Felicity Huffman
(“Desperate Housewives”). Todos ellos “fueron arrestados por agentes
federales en múltiples estados”, explicó la institución.
Se
trata de una trama de alcance nacional, el cual “facilitó trampas en
exámenes de admisión universitaria y la admisión de estudiantes a
universidades de élite como supuestos deportistas”, incluso aunque estos
no practicaran deporte alguno.
Entrenadores
deportivos de Yale, Stanford, la Universidad del Sur de California
(USC), la Universidad de Texas y Georgetown están también implicados en
el escándalo, por aceptar estudiantes en sus equipos por sobornos y no
en base a sus méritos deportivos, añadió la fiscalía en un comunicado.
La
acusación indica que el esquema fraudulento comenzó en 2011 y aceptó
sobornos por un total de 25 millones de dólares. Un acusado que colabora
con la fiscalía y coordinaba el esquema contó que ofreció a Huffman
mediar para corregir las respuestas del examen de admisión universitaria
(SAT) de su hija. La actriz es acusada de pagar 15.000 dólares por el
test modificado de su hija mayor, y comenzó el mismo proceso para su
hija menor pero luego abandonó la idea. Algunos, incluso, llegaban a
pagar 75.000 dólares por test.