Los nuevos reyes de España, Felipe VI y Letizia, consagraron el primer acto oficial tras su proclamación, este sábado en Madrid, a las “víctimas de la violencia terrorista”, desde la organización independentista vasca ETA a los islamistas radicales.
Acompañados por el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, guardaron un minuto de silencio en memoria de las víctimas, en los jardines del palacio, antes de una audiencia a puerta cerrada. El encuentro duró “más de una hora”, precisó el ministerio en un comunicado.
Representantes de las víctimas de ETA, del desaparecido grupo de extrema izquierda GRAPO y de los atentados islamistas de 2004 agradecieron la mención que Felipe VI les dedicó, el jueves en el Congreso, al asumir la Corona tras la abdicación de su padre Juan Carlos I.
Los monarcas afirmaron que “admiran nuestra fortaleza moral y el hecho de que sigamos adelante, de que no queramos ni venganza ni revanchas”, agregó Irene Villa, víctima de una atentado de ETA en 1991 que le costó las dos piernas cuando tenía 12 años.