Rusia expulsa a 60 diplomáticos de EE.UU. y cerrará el consulado

El
ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, anunció que Moscú
expulsará a 60 diplomáticos estadounidenses y que cerrará el consulado
de EE.UU.

en San Petersburgo. Deberán abandonar el país, a más tardar,
el 5 de abril. Se trata de la respuesta del Gobierno ruso a la expulsión
por parte de Washington y de otros 26 países, 19 de ellos de la UE, de
más de 150 diplomáticos rusos afincados en sus territorios como
represalia por el intento de asesinato con un agente químico del exespía
Serguéi Skripal y de su hija a principios de mes en Salisbury (Reino
Unido).

Londres culpa a Rusia, y Moscú niega ser responsable del ataque.

El
Gobierno ruso ha convocado este jueves al embajador de Estados Unidos,
John Huntsman, para comunicarle las medidas de represalia a la decisión
de su país de expulsar a diplomáticos rusos.

“Literalmente, en estos
momentos el embajador norteamericano ha sido citado en la Cancillería,
donde se le está comunicando el contenido de las medidas de respuesta
contra Estados Unidos”, ha afirmado Lavrov en rueda de prensa.

El
ministro ha precisado que esas medidas son similares a las adoptadas
este lunes por Washington, que expulsó a 60 diplomáticos rusos y anunció
el cierre de su consulado en Seattle. Moscú también ha “retirado el
permiso para el funcionamiento en San Petersburgo del consulado general
de EE.UU.”, según ha detallado el ministro de Exteriores.

El
Ministerio de Exteriores ha precisado que 58 trabajadores de la
Embajada en Moscú y dos diplomáticos del consulado general en
Ekaterimburgo han sido declarados persona non grata y deberán abandonar
el país antes del 5 de abril.

“En cuanto al resto de países, también
habrá una respuesta simétrica en cuanto al número de personas de
misiones diplomáticas que deberán abandonar Rusia”, ha manifestado
Lavrov, según ha informado la agencia rusa de noticias Sputnik.

Este martes, una fuente no identificada del Ministerio de Exteriores, citada por la agencia oficial Ria, ya había advertido
de una respuesta simétrica a la expulsión masiva de al menos 154
diplomáticos por parte de EE. UU. y de otros 26 países. “Trabajaremos en
ello en los próximos días y responderemos a cada uno de los países”,
afirmó esta fuente.

Skripal,
exespía ruso que se convirtió en agente doble al servicio secreto del
MI6 -inteligencia británica- fue detenido y condenado en Rusia a
mediados de la década pasada. Tras su liberación, en 2010 en un
intercambio de espías, recibió refugio en Reino Unido y se instaló en
Salisbury.

En esta localidad británica, él y su hija Yulia, de 66 y 33
años respectivamente, fueron hallados inconscientes el pasado 4 de marzo
en un banco. Los investigadores británicos han determinado que fueron
envenenados con un gas nervioso en un ataque que, según las conclusiones
del Gobierno británico, es “altamente probable” que ordenara Rusia.

El
agente tóxico empleado, conocido como Novichok, fue concebido por el
sector militar soviético hace décadas. Moscú niega rotundamente las
acusaciones y exige participar en la investigación de lo ocurrido.

Skripal
y su hija continúan ingresados en el hospital. Ella “mejora rápidamente
y su condición ya no es crítica”, según ha explicado el equipo médico
que la atiende. El exagente doble sigue “en estado crítico, pero
estable”, han apuntado los doctores.

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