Un grupo de alcaldes llegó a la capital para reunirse con el gobernador del territorio estadounidense, Ricardo Rosselló, y le presentaron una larga lista de artículos que necesitan con urgencia.
La ciudad costera norteña de Manati se quedó sin combustible y agua potable, dijo el alcalde José Sánchez González.
El jefe comunal indicó entre lágrimas que la histeria estaba empezando a extenderse. Aseguró, además, que el hospital local estaba a punto de colapsar y que estaba a plena capacidad. Pidió ayuda urgente.
El número de muertos causados por María era de siete, después de que esta jornada se encontró un cadáver en un río.