Wall Street abrió el viernes con una caída del 0,5%, tras los
derrumbes en los mercados asiáticos: Tokio se dejó un 2,1% y Hong Kong
un 2,35%.
Las principales bolsas europeas, que ya sufrieron una fuerte sacudida
el jueves, se mantenían a la baja a media jornada. El FTSE 100 de
Londres acusaba un descenso del 1,8%, el Dax 30 de Fráncfort del 2,6%,
el CAC 40 de París acentuó su debacle con una caída de un 3%.
“El que quiera calificar los movimientos en los mercados de
estas últimas 24 horas estaría en el derecho de afirmar que acaban de
experimentar un “latigazo”, resumió Michael Hewson, un analista de CMC
Markets.
En unos mercados apenas recuperados de una reunión de la Reserva
Federal (Fed) estadounidense que le supo a poco, el anuncio del
presidente de Estados Unidos cayó como un jarro de agua fría.
Los tuits del inquilino de la Casa Blanca anunciando el jueves que su
administración impondrá, a partir del 1 de septiembre, “un pequeño
arancel adicional de 10% a 300.000 millones de dólares restantes” de
importaciones chinas.
En primera línea en materia de comercio internacional, las
materias primas y el sector del automóvil pagaban el precio más alto,
como ArcelorMittal, Peugeot y Renault en París, Glencore en Londres y
BMW en Fráncfort.
“No es difícil entender hasta qué punto esta brusca escalada tomó a
los mercados por sorpresa” en un momento en el que esperaban que “la
reanudación de las negociaciones desembocaría, como mínimo, en un corto
período de alto el fuego”, agregó Hewson.
“Esto sugiere más problemas para la economía mundial”, opinó por su parte el analista Andreas Lipkow.
Hundimiento del “Bund” alemán
“Desafortunadamente el presidente Trump no sigue los
esquemas clásicos”, apuntó Hewson, y su gesto de anoche “podría también darle
el dólar más débil que busca claramente”.
La divisa estadounidense perdió terreno ante el euro desde
el jueves por la noche. El viernes por la mañana la moneda común europea se
estabilizaba en torno a 1,108 dólares.
“Podrían ser los nuevos aranceles un contragolpe de Donald
Trump a la Fed”, a la que criticó por su política insuficientemente
acomodaticia, para “crear incertidumbre y tensiones suplementarias que la
empujaran a bajar más sus tasas en la próxima reunión”, se preguntó asimismo Christopher
Dembik, responsable de investigación económica en Saxo Banque.
El banco central estadounidense recortó sus tasas un cuarto
de punto el miércoles pero Trump, que había pedido una bajada “fuerte”,
reaccionó rápidamente para mostrar su decepción.
Los inversores más inquietos privilegiaron por su parte los
activos considerados refugio en caso de turbulencia.
El yen se apreciaba fuertemente, a 106,92 por un dólar hacia
las 07H30 GMT, contra 109,21 la víspera al cierre de la Bolsa de Tokio.
En el mercado obligatario, el rendimiento de los bonos del
Tesoro a 10 años en Estados Unidos se instalaba muy por debajo del 2%, a 1,843%
hacia las 07H30 GMT. En Europa, el del Bund, el bono alemán a 10 años que sirve
de referencia en el mercado, seguía hundiéndose en territorio negativo,
encadenando récords hasta casi -0,5%.