“El Gobierno ucraniano está dispuesto a llevar a cabo una reforma constitucional de envergadura que dará amplios poderes a las regiones (…). Le damos un estatuto especial a la lengua rusa y garantizamos la protección de esa lengua”, declaró el Primer Ministro Arseni Yatseniuk, en un discurso a la nación conjunto con el presidente provisional Olexandre Turchinov.
El anuncio llegó al día siguiente de un acuerdo internacional para desbloquear la crisis que prevé entre otras cosas una reforma de la Constitución.
“Queremos que se instale la concordia en Ucrania (…) El gobierno está dispuesto a modificar el código fiscal y presupuestario para darle recursos financieros a cada territorio ucraniano”, añadió el Primer Ministro.
“Nuestro Gobierno es el Gobierno de Donetsk (este), de Lviv y Ternopil (oeste nacionalista), de Lugans (este) y de Simféropol” capital de la península de Crimea, anexionada por Rusia en marzo, insistió Yatseniuk.
“Podemos preservar el Estado ucraniano”, concluyó.
Por otra parte, el ministro de Exteriores ucraniano, Andriy Deshchytsia, advirtió de que podría realizar “acciones más concretas” la próxima semana si los separatistas prorrusos no acaban con sus ocupaciones de edificios públicos, tal y como dispone un acuerdo internacional.